Continuidad visual, calma absoluta. Una cocina que encuadra el horizonte e integra el mar en el hogar.
Continuidad visual, calma absoluta. Una cocina que encuadra el horizonte e integra el mar en el hogar.
«Queríamos que la cocina respirara autenticidad, que pareciera parte del lugar. Su función está, pero no se muestra. Todo se oculta para que prevalezca la calma. La verdadera riqueza está en los matices: en cómo la luz recorre las superficies, en cómo cada tono refleja la serenidad del paisaje. Es una cocina que invita a la pausa, al tiempo lento y a la contemplación», cuenta Claudia.
«Destacamos la cercanía de Saitra, la mejora constante de sus productos y la facilidad con la que se desarrolla el trabajo conjunto en el día a día. Además, nos sentimos muy identificados con su estilo y su manera de entender el diseño», explica Maria.